El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
Blog
sábado, 6 de abril de 2019

Lo que se avecina

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

A veces me entretengo escuchando predicciones de futuro cuanto menos curiosas. Por ejemplo, que tras este seco invierno nos espera un verano de infierno; o que si no llueve pronto, los alérgicos lo vamos a pasar fatal; o que, tal como van las cosas en general, cada vez estaremos peor.

No sé qué base científica tienen tales predicciones. Imagino que unas están más fundamentadas que otras, pero, en cualquier caso, predicciones son.

Mientras tanto, yo observo que los árboles han brotado anunciando vida, que los pájaros cantan con fuerza, que la luz se va imponiendo a la oscuridad, que los días se alargan, que los amaneceres y los atardeceres son para extasiarse.

Observo también que muchos jóvenes buscan su sitio en un marco de ayuda mutua, moviéndose por intereses no sólo económicos o utilitaristas; que muchos padres se ocupan de sus hijos para que éstos crezcan más felices, no con más cosas sino con más cariño; que muchas personas intentan vivir de forma auténtica y sincera, a pesar de parecer nadar contra corriente; que la solidaridad aún es un valor.

Y, sí, ya sé que está la otra parte (que, por otro lado, es la que más se ve). La parte de la oscuridad, del egoísmo estructurado, de la manipulación, del dolor incomprensible, de la soledad, del pasotismo ante la injusticia, del ombliguismo aplastante… Lo sé.

Pero prefiero seguir mirando lo que me da vida y me genera energía, lo que me nutre la mirada y me hidrata el alma. Del mismo modo que las flores anuncian los frutos, independientemente de si éstos llegan o no a ser.

Todavía no hay comentarios

Esperamos el tuyo