El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
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sábado, 11 de marzo de 2017

Entusiasmarse

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

En tres de las últimas novelas que he leído y en dos de las últimas películas que he visto, un personaje se enamora de otro por la capacidad que tiene éste último de entusiasmarse con las cosas, con su actividad, con la vida. No por su belleza o sus triunfos. No por su cercanía o bondad.  Enamoran por el entusiasmo que transmiten.

Como no creo en las casualidades, el hecho de que esta palabra haya saltado a mis oídos de forma tan recurrente en estos meses me ha llevado a observar el mucho, poco o nulo entusiasmo que mostramos las personas diariamente.

Entusiasmo significa “admiración apasionada” o “exaltación del ánimo por algo que lo cautive”. Y, la verdad, no coincido con muchos entusiastas a diario. Más bien, lo contrario.

En este marco en el que vivimos, donde la información superficial está al alcance de un clic, los análisis profundos no pasan de tres líneas, los amigos son mayoritariamente virtuales, las redes sociales se apoderan de nuestro universo y la dejación de funciones es algo bastante normalizado, el entusiasmo se confunde, las más de las veces, con ingenuidad.

Sin embargo ¡qué bien nos hace toparnos con un entusiasmado! ¡Qué bien nos sienta su contagio de pasión por la vida, su mirada brillante, su risa franca y suelta! ¡Qué fuerza nos da su vitalidad! ¡Qué alas su libertad!

Si tenemos la suerte de encontrar uno o varios en nuestro camino no me extraña que nos enamoren y nos dejen rendidos a sus pies.

Consejo: si no somos capaces de entusiasmarnos por la vida, busquemos a quien lo esté y enamorémonos de él, que algo se pega. Seguro.

viernes, 10 de marzo de 2017

Mira en tu corazón



Echar balones fuera
Culpar a los otros
Quejarse de las circunstancias
Maldecir la mala suerte
No, no...
No es por ahí

Mira para dentro de ti
Párate y contempla tu corazón
Medita...
Busca dentro de ti

Por ahí si
Por ahí sí...
jueves, 9 de marzo de 2017
miércoles, 8 de marzo de 2017

Aprendiendo

Cuando Mahama Gandhi estudiaba Derecho en Londres, un profesor de apellido Peters le tenía ganas....pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy comunes sus encuentros:
Un día Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el venia con su bandeja y se sentó a  su lado... El profesor muy altanero, le dice: "Estudiante Gandhi, Ud. no entiende!!! Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos"... Y Gandhi le contesta: Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando" y, se cambió de mesa... 
El profesor Peters verde de rabia, porque entendió que el estudiante le había llamado Puerco,  decidió vengarse  con el próximo examen...
Pero el alumno respondió con brillantez a todas las preguntas del examen ...Entonces el profesor le hace la siguiente interpelación: 
"Gandhi, si Ud. va caminando por la calle y se encuentra con una bolsa y dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva?"... 
Gandhi responde sin titubear: "¡Claro que el dinero, profesor!" El profesor sonriendo le dice "Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"... 
Gandhi responde: "Cada uno toma lo que no tiene profesor"... 
El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: "IDIOTA" y se la devuelve al joven Gandhi... Gandhi toma la hoja y se sienta... Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice: "Profesor Peters, Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota..."
Moraleja... si permites que  una ofensa te dañe... Te dañara... Pero si no lo   permites, la ofensa volverá al lugar de donde salió...
Nota de la redacción: amigo internauta que no te falte humor para salir de las encrucijadas que vives, ¡¡es muy saludable!!
martes, 7 de marzo de 2017

Día Internacional de la mujer



Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres
La mujer en el cambiante mundo del trabajo: Por un planeta 50-50 en 2030.
Hoy nos hacemos eco del Mensaje de Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, con ocasión del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo de 2017
Entre otras cosas, nos recuerda, que a pesar de los avances habidos en la igualdad de género, siguen existiendo, en el mundo, millones de mujeres y niñas que no acceden a la educación o a un empleo porque deben cuidar de sus enfermos, de sus mayores, de sus hermanos y hermanas o hacerse cargo de las tareas domésticas.
Esta situación las coloca en desventaja a nivel intelectual, profesional y económico, generándoles mayor dependencia de su padre, de su hermano, de su marido…, es decir, de una figura masculina.
Podemos afirmar que en nuestra sociedad europea, y más concretamente en la española, ya las niñas no abandonan los estudios para cuidar de otros o de la casa. Siendo verdad, no lo es menos que si preguntáramos en nuestros colegios e institutos quiénes realizan esas tareas, nos sorprendería comprobar qué poco han cambiado las cosas.
Ya adultas e incorporadas al mercado laboral, este modelo se mantiene, lo que agrava la situación puesto que las mujeres tienen que seguir respondiendo a dos frentes: el de casa y el del trabajo. En ambos quieren responder al 100 x 100… y claro, eso no es siempre posible. Y llega el momento en el que tienen que elegir entre tu profesión o tu familia.
Si quieres leer el mensaje completo pincha AQUÍ
Dejemos que los organismos internacionales trabajen por una igualdad real de hombres y mujeres. Pero, no creamos que la tarea está fuera de mi o de mi casa o de mi empresa o de mi ciudad o país. Invitamos a todos los amigos de este blog a que reflexionan sobre este tema. Os proponemos estas preguntas:
¿Contribuyo con mi actitud y mis hechos a la igualdad de hombres y mujeres?
¿Sigo considerando que determinadas tareas de mi casa son propias de las mujeres?
¿Educo yo en mi casa en la igualdad de hombres y mujeres?
Porque todo empieza en la propia casa. 
lunes, 6 de marzo de 2017

Escasez de psicólogos en Atención Primaria

Diario de León, marzo de 2017


Nota de la redacción. La semana pasada el Diario de León informaba de la escasez de psicólogos en nuestra ciudad. Es una realidad que detectamos desde le Teléfono de la Esperanza y que viene a poner de manifiesta el servicio tan necesario que la ONG Teléfono de la Esperanza está prestando a la sociedad leonesa. Trabajar en favor de la salud emocional es un bien personal y social. Agradecemos a todos los voluntarios su labor y a todos los que acuden al Teléfono les decimos que aquí tendrán siempre la puerta abierta. La noticia del Diario la reproducimos a continuación.  

La intervención psicológica en Atención Primaria para tratar la ansiedad es tres veces más eficaz que el tratamiento con ansiolíticos y cuatro más para curar la depresión. Los datos corresponden a resultados preliminares del ensayo clínico PsicAP, en el que han participado 200 investigadores, 1.200 pacientes, 28 centros de Atención Primaria y 10 comunidades autónomas y que ya está en posesión del Ministerio de Sanidad. «El estudio viene a corroborar lo que hace ya tiempo sabemos: que los tratamientos psicológicos son eficaces en el abordaje y resolución de los trastornos mentales. Y también en Atención Primaria», explica el vocal leonés de la Asociación de Psicólogos Clínicos de Castilla y León, José Berdulla.
La escasez de psicólogos clínicos en la Comunidad atasca las consultas de salud mental y aumenta el consumo de psicofármacos por el exceso de demanda que sufren los médicos de familia, que carecen de recursos para tratar los síntomas de ansiedad, depresión o estrés. Trece profesionales en la provincia no llegan ni a la cuarta parte del ratio de profesionales en Europa. Berdulla calcula que para cubrir las necesidades asistenciales en León harían falta al menos treinta psicólogos clínicos más. «Especialmente preocupante es la lista en salud mental de infanto-juvenil, con esperas de cerca de cuatro meses para una primera consulta y tres meses entre consultas. Con estas esperas es muy difícil hacer una intervención eficaz», afirma Berdulla. El servicio tiene a 400 menores en tratamientos psicológicos.
La Asociación del Psicólogos Clínicos de Castilla y León denuncia que las listas de espera «imposibilitan un adecuado desarrollo de los tratamientos así como condena a muchos pacientes a una cronificación de su trastorno, con todas las consecuencias que eso implica como el sufrimiento personal y del entorno, consecuencias laborales, económicas, mortalidad...»
La Organización Mundial de la Salud alertó en 2011 de que las crisis económicas pueden tener efectos devastadores sobre la salud mental de la población. «A pesar de ello, en los últimos años no se ha creado ninguna plaza de psicólogo clínico en Sacyl, pro tanto, el mismo número de profesionales, con los mismos o con menos medios, tenemos que hacer frente a unas crecientes necesidades de la población, no siempre relacionadas directamente con la enfermedad, sino con una situación de carencia y desamparo a nivel social, que en muchos casos tiene graves consecuencias sobre la salud mental».
Los psicólogos alertan también de la eliminación gradual del 66% de las plazas PIR en Castilla y León para la formación de profesionales «lo que contrasta con el mantenimiento de las plazas a nivel estatal». Desde la última Estrategia Regional de Salud Mental y Asistencia Psiquiátrica entre 2003 y 2007, no se ha diseñado ningún plan. «A la vista de los datos, hemos de concluir que en la actualidad en Castilla y León se está vulnerando, de facto, el derecho de la población a acceder a una atención piscológica de calidad en el sistema sanitario publico, siento totalmente insuficientes los recursos existentes».
La tasa de psicólogos clínicos en Castilla y León es de 4,03 por cada 100.000 habitantes, un dato que contrasta con la existente en Europa, que está en 18 por cada 100.000 habitantes.
El pleno de las Cortes de Castilla y León ha rechazado esta semana la petición del grupo parlamentario Podemos de Castilla y León para dotar a los equipos de salud mental y Atención Primaria de personal de Psicología Clínica y enfermería suficientes para desbloquear la carga de trabajo y las listas de espera así como instar al Gobierno de España a aumentar las plazas PIR de formación. «Nos encontramos ante una situación de desprotección de muchos de nuestros pacientes y especialmente de los más débiles, a quienes se está vulnerando su derecho a recibir una atención psicológica de calidad en nuestro sistema público de salud», explican los psicólogos que lo atribuyen «al producto de una determinada política en salud mental que, en el mejor de los casos, hace una clara dejación de funciones respecto a la salud de nuestros pacientes».
Más pastillas
Más de dos tercios de las personas con estrés, ansiedad, depresión o somatizaciones acuden a su centro de salud de Atención Primaria, donde el 49.2% de los pacientes presentan síntomas compatibles con estos problemas, según el estudio. El médico de familia sufre un exceso de demanda, en parte por el aumento de frecuencia a las consultas de los pacientes con problemas emocionales (19 veces más visitas que las personas sin este tipo de problemas, lo que lleva a no poder dedicar a sus pacientes más de 5 minutos de consulta. Ante la falta de recursos y profesionales en psicología clínica, los médicos de Atención Primaria recetan un exceso de psicofármacos, que reducen temporalmente los síntomas de ansiedad, hiperactivación fisiológica, insomnio, depresión o dolor, pero no resuelven los problemas de base y que requieren un entrenamiento con el psicólogo en habilidades de manejo de las emociones. Los datos corresponden al estudio de la Fundación Española para la promoción y el desarrollo científico y profesional de la Psicología (Psicofundación) presentado al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Los profesionales piden implementar los tratamientos psicológicos en Atención Primaria.
domingo, 5 de marzo de 2017

“Esto también pasará”

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra
Hace unos días una amiga psicóloga, que había asistido a un seminario sobre Mindfullnes, me pasó este relato que quiero compartir con todos vosotros, para vuestra reflexión:
Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
–No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey–. Pero no lo leas –le dijo– mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación–
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARA”.
Anillo
Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: –Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
–¿Qué quieres decir? –preguntó el rey–. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
–Escucha –dijo el anciano–: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:
–Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.