El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
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miércoles, 31 de enero de 2018

¿Verdadero o falso?

El rincón del optimista
Juan
Últimamente veo o leo noticias que verdaderamente me cuesta identificar si son verdaderas o falsas, si son las que difunden agencias entre sus abonados o de las que sacan los medios de comunicación cada 28 de diciembre o los digitales especializados en difundir noticias de humor cuyo fin es el entretenimiento. Y si me cuesta saber si es verdad o mentira lo que me cuentan creo que es debido a que este mundo está bastante loco. Y nosotros pertenecemos a este mundo. Pero como la interpretación de las cosas depende mucho de los ojos con que se miren, es decir, como cada persona es un mundo, voy a listar a continuación algunos titulares para jugar contigo a ver si identificas tú las noticias verdaderas de las falsas:
-Detenidos 2 monaguillos gallegos por meter marihuana en el botafumeiro.
-La DGT obligará a los copilotos a pasar también el test de alcoholemia.
-Pillado a 200 km/h alega que el coche lo pide porque si no se “amaricona”.
-Despedida de soltero acaba en 17 divorcios.
-Lleva 14 años haciéndose pasar por camionero para no aguantar en casa a su mujer.
-A partir de septiembre, las boquillas de los alcoholímetros serán de pago.
-Puticlub sortea una cesta de Navidad y le toca al cura.
-Golpean al DJ de una disco por poner la canción ‘Despacito’ 10 veces en una noche.
-Expulsado de Ikea por cagar en un baño de muestra.
-…
Tranqui, tronqui, que son todas falsas, pero reconoce que en alguna de ellas has dudado, ¿eh? Pues que no decaiga la ilusión, que la risa corra a raudales, pero tampoco te vayas a pasar de iluso/a o de inocente.
martes, 30 de enero de 2018

Encauzar los sentimientos

Enrique Martínez Lozano
Psicoterapeuta
En forma de esquema, la gestión adecuada de los sentimientos podría expresarse de este modo: la actitud inteligente y constructiva se sitúa en el centro de dos extremos igualmente peligrosos: la represión y la reducción. La inteligencia emocional no reprime los sentimientos ni se reduce a ellos.
La represión es siempre peligrosa y dañina. Porque reprime los sentimientos –los oculta, los camufla, los niega o los disimula–, pero no los elimina. Dado que un sentimiento es una carga de energía, la represión acarrea estas consecuencias nefastas: desgasta a la persona, al consumir no poca energía para mantener reprimido el sentimiento; provoca que el sentimiento aparezca por otra vía, particularmente el cuerpo, en forma de somatizaciones “el cuerpo dice lo que la mente calla”; el sentimiento reprimido se convierte en un volcán tan peligroso como oculto, que en cualquier momento puede estallar de forma inesperada y violenta, haciendo verdad el dicho de que “quien se empeña en vivir como un ángel, termina comportándose como una bestia“.
Ahora bien, en el extremo opuesto, la reducción no es mejor, ya que termina infantilizando y hundiendo a la persona. En efecto, al reducirme al sentimiento, no solo me convierto en una marioneta en sus manos, a merced de sus altibajos, sino que termino desconectado de mi verdadera identidad: esta es la mayor ignorancia, fuente de todo sufrimiento.
La actitud sabia, por tanto, consiste en reconocer,aceptar y nombrar todos nuestros sentimientos,acogiéndolos desde nuestra identidad profunda, sin negarlos ni reprimirlos y sin dejarnos conducir por ellos.
Todo sentimiento tiene “derecho” a vivir: es un “objeto” dentro de nuestro campo de consciencia; como tal, necesita ser reconocido y aceptado, sin demonizarlo: los sentimientos son moralmente neutros, ni “buenos” ni “malos”. Es una energía que siempre tiene una causa, aunque nos resulte desconocida. Al reconocerlos y aceptarlos, dejamos de resistirlos; solo entonces evitaremos fracturarnos.
Pero si bien todo sentimiento tiene “derecho” a vivir, no es menos cierto que ningún sentimiento constituye nuestra identidad. De ahí que identificarnos con cualquiera de ellos nos introduzca en la confusión y la impotencia. Nos identificamos con ellos cuando somos incapaces de tomar distancia o, peor aún, los alimentamos con nuestras cavilaciones mentales o rumiaciones. Y todos tenemos experiencia de que, al alimentar cualquier sentimiento o pensamiento, terminamos dramatizando la situación, enjaulados dentro de sus propios barrotes.
lunes, 29 de enero de 2018

Construye lo nuevo




Puede que perdamos energías y entusiasmo luchando contra lo viejo.
Cambia el objetivo: mira a lo nuevo, constrúyelo.
Igual por ahí sales del atolladero.
domingo, 28 de enero de 2018

Enero se termina...

Pax Vostrum
Beatriz

Ya no queda nada para que acabe este mes de enero. ¿Cómo has comenzado tu año? ¿Siguen en pie todas esas resoluciones de año nuevo que te propusiste? ¿Lo que tienes delante en estos momentos se acerca a lo que sueñas y deseas para ti, la realidad se va acercando poquito a poquito a lo tienes planeado que suceda este 2018?
Mi año ha empezado con varios “frentes” abiertos que no son los que a “mi personaje” le gustaría para sí. Pero me río…, porque mi personaje no tiene ni idea del plan de fondo que tiene la vida, y porque como personaje, no puedo ver más allá. Si me alejo un poco de toda esta hipnosis y de todas estas elucubraciones mentales,  puedo hacer las paces con lo que es.
Simplemente es y lo vivo, lo siento, lo experimento. En la vida, no todo es como uno quiere, y parece que tiene que ser así para sentirnos bien, algo muy limitante porque cuantas más normas, reglas tengo sobre lo que tiene que ser o estar en mi vida para sentirme feliz, más infeliz voy a ser.
Con el tiempo voy aprendiendo a CONFIAR en la vida, en lo que esta trae y simplemente vivirlo.



En estos último meses he estado trabajando con varias personas que me señalan en la misma dirección: la necesidad del ser humano de huir y de correr lejos de todo lo que no va bien, de todo lo que no gusta, de todo lo que no nos hace sentir felicidad, de todo lo que nos perturba… , la necesidad de emprender una carrera que nos aleja de lo único que tenemos, este instante, este momento… , la necesidad de completar lo que te falta de alguna manera… la necesidad de arreglar lo que está mal en uno…
No nos han enseñado a aceptar la otra cara de la moneda como moneda válida, no nos han enseñado que somos todo, y que en nosotros todo se puede contener.
Creemos que siempre hay algo que debe ser resuelto o solucionado para poder ser felices. Creemos que alguien nos tiene que arreglar o que tenemos que hacer algo para arreglarnos. Y que hasta que eso no llegue, no vamos a poder sentirnos plenos. Pero es todo mentira… Es una ilusión de nuestra mente. Porque incluso cuando todo sale como al ego le gusta y quiere, este se siente insatisfecho y pide más y más y más… es un carrera sin fondo…
Como dice Jeff Foster en uno de sus libros: Deja de esperar que el mundo te haga feliz. Deja de permitir que tu alegría interna dependa de lo externo – objetos personas, circunstancias, experiencias, situaciones -que está más allá de lo que puedes controlar directamente. Deja de jugar a la lotería de la felicidad. Tómate un descanso en la tarea de buscar y descubre la felicidad natural que eres y que siempre has sido, la alegría innata que no depende del contenido siempre cambiante de la vida.
Deja de buscar, deja de entretenerte e ir hacia atrás o hacia adelante todo el tiempo. Mira hacia dentro, allí es donde está el tesoro que tanto anhelamos.
No encuentro mejores palabras que las de mi amigo, y a la vez guía y fuente de inspiración, Valentín Turrado, es necesario buscar, esperar, trabajar duro, ser disciplinado… para darte cuenta de que no es necesario buscar, esperar, trabajar duro, ser disciplinado…, porque todo lo que anhelamos ya está, ya es, ya somos… y que no es preciso otra cosa que frotar los ojos, permanecer, despertar, quedar en pie…       
Tan solo hay que vivir, sentir, experimentar, respirar y ser testigo de lo que acontece.
Ojo con confundir todo esto con la no acción y la huida, escape, las compensaciones en las que uno puede caer bajo la máscara de espiritualidad y fluir. La verdadera aceptación, libertad, espiritualidad, sabiduría no lleva implícita escape, evasión o bypass espiritual. Es muy fácil caer en esto (yo lo hago en ocasiones).
Los humanos tenemos una tendencia natural a huir, evadirnos, distanciarnos de nuestro malestar. ¿Y cómo lo hacemos? Habitualmente a través de distracciones o de negaciones. Utilizamos todo tipo de actividades: el sexo, salir de fiesta, buscarse entretenimientos, el ejercicio físico, el alcohol o las drogas, el trabajo, la religión, la espiritualidad…  A veces, la línea que distingue aquello que hacemos para huir en comparación con lo que hacemos para avanzar, crecer, superar dificultades… es muy estrecha.
No valen las excusas, atrévete a mirar de frente lo que hay, enfréntate a los pensamientos, emociones, sentimientos que existen en ti en este momento y haz las paces con ellos, sin mirar hacia otro lado.
Desde que oyó tu nombre, la felicidad ha estado corriendo por las calles intentando encontrarte… Hafiz
¿Y tú, y nosotros, qué hemos hecho? Encerrarnos en jaulas para no dejarla entrar,  correr en su búsqueda y a la vez alejarnos de ella, entretenernos con otras cosas y no mirarla ni acogerla cuando la hemos tenido delante…
Abre la puerta, siéntate, espera, observa, respira, acoge… aquí y ahora… YA ES. Aquí y ahora puedes tener paz. No es necesario cumplir ningún propósito de año nuevo para sentir plenitud, no es necesario llegar a ningún sitio para tener PAZ, no es necesario que se nos dé nada…   
Date cuenta de lo que que YA ERES. Bondad, amor, compasión, generosidad, belleza, serenidad, ser…
sábado, 27 de enero de 2018

En estos días planos

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Hay épocas en la vida en que se suceden unos cuantos días planos, de esos que no difieren uno del otro en casi nada y van tiñendo de gris su transcurrir. Las horas se colocan unas tras otras, ordenadas en implacable rutina que no admite distinciones. Sabemos lo que va a pasar, porque no pasa nada que no sea previsible. Ajustamos el horario perfectamente y perfectamente también se cumple.
No son días malos ni evitables. Tampoco es que sean días tristes o nostálgicos. Simplemente son días planos.
Es entonces donde debemos concentrarnos para descubrir lo que hace distinto uno del otro, porque eso hará que no pasen tan a la ligera.
Necesitamos agudizar el oído para escuchar ese trino que no estaba ayer en nuestro camino mañanero; perfilar la vista para apreciar los pequeños brotes de los matorrales o el trocito de nieve que se niega a desaparecer en el lado sombrío del parque; tocar el frío del hierro o el calor de la piel; sentir la suavidad de los latidos o la aspereza de las despedidas; probar lo amargo y lo dulce del mismo chocolate.
Y, sobre todo, necesitamos ese contacto humano en forma de abrazo, de mirada cómplice, de sonrisa en los pasillos, de brillo en la expresión… que tantas veces tenemos y otras tantas echamos en falta.
Seguro que, haciendo este esfuerzo y concentrándonos en los pequeños detalles, descubrimos ese matiz diferenciador que todo día trae consigo. Y seguro que, descubriéndolo, abandonamos la sensación opaca de los días planos y redescubrimos el alma de la realidad, el verdadero devenir de nuestra pequeña historia.
jueves, 25 de enero de 2018

Emociones




Esta foto es un regalo de nuestra amiga María José.
Permítete que surjan las emociones
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